Una clase divertida y creativa esta que tuvimos con los más pequeños de Taller Telekids.
Empezar la historia de la animación es fácil con estudiantes como estos. Las risas se hicieron sonar con el resultado de un ejercicio manual que realizamos: diseñar un taumátropo. Les mostramos cómo la vista puede ver una sola imagen cuando en realidad son dos imágenes distintas las que le estamos mostrando, y todo gracias a la velocidad del movimiento.
Una clase superdivertida en la que aprendieron sobre animación y conocieron algunos juguetes ópticos como el taumátropo. El cine, desde luego, es un camino de descubrimiento de la imagen.