Noah y Raimondo llegaron con mucha intención de acabar lo que habían empezado, así que dedicaron la clase a visionar todo lo rodado en la Plaza de España para después editarlo. Todo salió como la seda. Solo que… bueno, sí, tuvieron que enfrentar cierta dificultad. Pero ¿qué cineasta no pasa por esto? Hay fallos que se cometen sin que nadie del equipo se percate de ello. Pero lo importante es que encontraron solución.
Por su parte, Laura y Emma disfrutaron mucho del montaje de la animación stop motion dedicada a Méliés. Aquello parecía una fábrica: «Escena 1, hecha»; «Escena 2, hecha»… hasta que en la última, no pudieron decirlo. Al principio solo fueron risas pero después las risas fueron más nerviosas, y por un momento pensaron que aquello no tomaría forma. En equipo resolvimos todo y… respiraron. Je, je.
¡Sí, los fotogramas de la recta final están listos! Confirmado.