Verónica, Lola y Adán trabajaron en algunas escenas vitales para esta historia tan bonita. Es por eso que la ballena Galilea sigue avanzando en su aventura. Por su parte, Noah, Victoria y Juan trabajan con mucho esmero sus planos animando las escenas más conflictivas de la historia… nada fácil.
Por otra parte, están aprendiendo no solo de cine sino también de la vida. La concentración, la responsabilidad, la importancia de trabajar en equipo es algo que les va a servir para toda la vida.
¡Vamos muy bien!